Una gota de lluvia bastó para ahogar a una hormiga que se paseaba sobre el pavimento. Me entristeció sin duda su muerte, a sabiendas que a cada segundo mueren miles de ellas. Pero esta hormiga tenía un significado aún más profundo de lo que hubiera querido, en ella había encontrado una compañera víctima del mismo problema: una gota de agua.
Me sentía como la hormiga, me ahogaba en una gota de agua, un problema que cualquiera hubiera calificado como un problema menor, o simplemente, como una circunstancia en la vida sin consecuencia alguna... Para mí, era todo un acontecimiento, para mí fue un golpe del pasado que me recordaba lo frágil que era mi corazón... Lo fácil que era hacerme llorar.
La gente me miraba raro al pasar a mi lado, porque me había detenido para ver morir a una hormiga en vez de resguardarme de la lluvia que a cada minuto se volvía más abundante. Abracé mi abrigo, mientras me agachaba para ver cómo la pobre hormiga se retorcía en el diminuto charco. Al parecer, contraria a mí, seguía luchando por su vida. Yo había perdido las ganas de seguir resistiéndome a la corriente, esperaba que me llevara... Que mis problemas por fin se apoderaran de mi mente y de mi poca cordura para, de una vez por todas, tener el valor de dejar este mundo.
"Te amo" dije sonriente, alargando la mano para entregar la rosa roja que tenía entre las manos, mi interlocutora sonrió forzada, extendió la mano con la palma hacia mí y los dedos apuntando al cielo en señal de que me detuviera. Sonrió forzada y dijo "no puedo aceptarla... no puedo decirte que te amo, porque no es así".
La sorpresa fue tal que dejé caer la rosa a sus pies, sonreí con una lágrima que escapó de mis ojos y me eché a correr. Cuando sentí que la distancia era la suficiente, me detuve... y fue cuando encontré a la hormiga. Era cierto, ambas, hormiga y humana, queríamos escapar de la gota de agua que nos estaba ahogando, pero creo que mis ganas de vivir no tenían comparación con las suyas... Sentí que la vida se me había quedado en esa rosa... a sus pies...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Cada uno muriendo en nuestra propia gota de agua, en un latido, en una lágrima, en un "no" ,ahogados en el mar del jamás, del hasta luego, ahogados en una lágrima.
ResponderEliminar