L' anima sparita

L' anima sparita

martes, 8 de mayo de 2012

Se ha perdido mi alma

Se ha perdido un alma. A la mitad del recuerdo, en el cruce del olvido.
Se ha perdido un alma, mi alma... ¡Ay, Dios mío!
Quien dé con ella, que la regrese conmigo,
que no es nada de mí sin ella, que no es nada sin mí, les digo.

Pregono de día y de noche para encontrar mi alma,
¿Se la habrá llevado el viento? ¿Se la habrá llevado el mar?
No sólo se han robado mi alma, sino mi alegría y mi calma,
sin ella en mi vida, sin su luz en mi camino, ya no sé pa' dónde andar.

Se ha perdido mi alma. A la mitad del recuerdo, en el cruce del olvido.
También se ha extraviado mi risa, se la ha llevado consigo.
Quien la encuentre, le ruego la regrese a mi lado,
mi corazón, junto con mi cuerpo, se han ido secando.

Le pregunto a los transeúntes, a los árboles, a las jardineras
si acaso han visto a un alma solitaria o en pena,
le he preguntado a los santos y a las vírgenes de las iglesias
si mi alma no está escondida entre los lirios o las gardenias.

Se ha perdido un alma. A la mitad del recuerdo, en el cruce del olvido.
Se ha perdido mi flor de azar, mi flor de lis, mi sombrilla, mi copa de vino.
Quien encuentre todo lo que he perdido se ganará para siempre mi cariño,
pues habrá encontrado lo que con el tiempo se me ha perdido.

¿Qué acaso mi alma nunca existió o me la niegan todos?
Porque nadie sabe su paradero, porque todos se hacen de oídos sordos.
Me he quedado desprotegida, no tengo ni alma, ni sueños, ni risas traviesas,
hoy sólo me queda bañarme en lágrimas y contar mis tristezas.

Se ha perdido mi alma. A la mitad del recuerdo, en el cruce del olvido.

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