Y hoy mi piel se estremece al recordar el calor d tu cuerpo cercano al mío en un abrazo que pareciera incendiar las sábanas, tu cuerpo, el mío.
Y bésame una y mil veces, que no quiero que te desprendas de mí por completo... Regálame partículas de saliva, una mirada, una sonrisa...
Aún te miro, aún me miras... al menos, en esa fotografía; al menos, en este recuerdo indeleble en mi memoria...
Tu diáfana piel, tus cabellos traslúcidos, tu mirada cristalina... tú, tú, tú en un suspiro, en un arrebato, en un orgasmo, tu mil y un veces.
Devuélveme cada suspiro, cada sonrisa, cada lágrima, cada palabra pronunciada en tu nombre, con tu esencia y mi saliva mezcladas.
Al menos, devuélveme la cordura que te has llevado con cada rosa, cada cabreo; devuélveme mi esencia que se convirtió en tu cobertor...
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