El corazón está dando vueltas en la cama y este par de ojos ya no quiere cerrarse. ¿Por qué tu recuerdo se lleva mi sueño? ¿Por qué donde estás no estoy yo?
Alguna vez pensé estar enamorada, tal vez sentí que la vida se me iba entre felicidad, dolor y una profunda depresión. Hace ocho años creí haber conocido el amor, pero me equivoqué; hoy tú me lo has presentado y, curiosamente, descubrí que, aquél a quien conocí años atrás, era un impostor. Un impostor que me llenó de poesía vacía y cartas con melifluas palabras que perdían su pretencioso valor una vez leídas.
Hoy te conozco a ti y conozco al amor. Lo reconozco en tus ojos y en mis labios cuando me besas; lo reconozco cuando dices mi nombre y cuando toco tu piel. Lo reconozco cuando tus palabras se vuelven mis versos favoritos, pero sobre todo, lo sé posible, y totalmente reconocible, cuando en vez de ser tú y yo, somos ese NOSOTRAS que vivirá siempre en este corazón que compartimos, en esos sueños que tejemos, en ese futuro que susurra un "para siempre" cada vez que pienso en ti.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario