Así que decidí quitarme la armadura ante ti y quedar desnuda de piel, de mente y de alma. Mi falsa seguridad se ha quebrado, mis miedos hoy me ven vulnerable, pero si estás a mi lado para luchar, mi niña, no necesito nada más, salvo saber que cuento conmigo y que sepas que estoy contigo, que soy por y para ti. Que ya viví el día cero y ese día fue el mismísimo en el que te conocí y dejé atrás una carga que no me servía de nada y decidí darle paso a una nueva era donde el amor sea mi mejor arma, un arma que requiere de dos personas para que su filo no se acabe, para que su fuerza no pierda y para que su explosividad no se apague.
Lucharé contigo, en ti y por ti para siempre y prometo que por siempre daré lo mejor en esta batalla y en las que sigan mientras estés a mi lado.
Te quiero y espero que, si cambia, sólo sea para subir de categoría y buscar siempre la forma que tus labios se curveen en una sonrisa y tus ojos brillen así como lo hacen los míos, así como mi sonrisa pareciera ya indeleble.

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