Hoy te extraño más que los días anteriores, pareciera que junté todas mis ganas de verte desde aquél último "te amo" hasta hoy.
No puedo llamarte para decirte que te amo, no puedo rogarte que vuelvas, no puedo hacerlo porque sé que por mucho que implore tu perdón, tu regreso y tu vida a mi lado, no regresarás. ¿Cómo lo sé? Porque tú ya no querías estar conmigo. Me duele aceptarlo, me destroza creerlo, pero lo sé. Tú ya no querías estar conmigo. Lo que no entiendo es por qué esperaste tanto, por qué planeaste cambiar tanto, por qué no me lo dijiste tú en vez de que yo tuviera que dar el paso que más me ha dolido dar.
Me orillaste a hacer lo que no quería hacer nunca, lo que no esperaba jamás, lo que no hubiera deseado hacer en la vida. Me destrozaste y me destruiste por completo y sigue entristeciéndome tanto, doliéndome tanto, ahogándome tanto. No poder decirte ni reclamarte nada me está ahogando aún más, aún no veo el final del túnel y empiezo a creer que me faltan muchos días, muchas horas, muchos pasos para lograr alcanzar a ver la luz que me anuncie que todo se acabó... Aunque hace ya más de tres semanas todo se acabó realmente.
Te extraño tanto, tanto, tantísimo y sigo preguntándome por qué. Entiendo que había cosas tan buenas en ti que jamás creí encontraría, pero también me hiciste mucho daño y sigo triste por eso. Te aprovechaste de mi ingenuidad, de mi amor y devoción por ti y eso no lo olvidaré jamás, incluso teniendo tan mala memoria. No puedo creer que prefirieras tenerme de fan que tenerme de novia, no puedo creer aún que prefirieras echarme la culpa de tus pesares y que sigas sin querer cambiar ABSOLUTAMENTE nada de lo que sucede, que no hayas dado alguna solución por muy tonta que fuera, para que siguiéramos juntas. Después de todo, era trabajo de dos, pero al parecer, tú lo olvidaste y fui yo quien terminó cargando contigo. No se vale que me culpes de un crimen que no cometí. Fuiste tú, no yo, quien dejó de amar... No entiendo cómo nunca me di cuenta; tal vez te amaba demasiado, tal vez siempre lo haga...
Me despido de ti, con la mejor de las vibras para ti, con mucho cariño, muchos recuerdos, mucho amor de por medio. Supongo que es lo que necesitas y, aunque sea lo más difícil que tenga que hacer en la vida, lo haré deseándote todo lo mejor.
Disfruta cada día de tu vida, disfruta la alegría, las risas, el amor, la fortuna, los colores, sabores y la magia que la vida misma te regalen. Disfruta todo lo que hagas. Sé muy feliz siempre, siempre, mi amor.
Te amo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario