No aprendo a decir que sí cuando una respuesta positiva se espera de mí.
Aún no entiendo que debo sonreír de vuelta cuando me sonríen.
Todavía no me queda claro que no debería jugar con sentimientos ajenos... porque siempre termino inmiscuyendo los míos... fatales son los finales que me gusta escribir en mi diario de vida.
Después de tanto tiempo, sigo siendo tan estúpida, tan ingenua, tan descarada y desleal... incluso desleal a mis ideas, a mi alegría, a mi propio ser... Desleal a esta alma que desde hace mucho se fue y que nisiquiera por respeto al recuerdo le soy fiel...
Todavía no aprendo a besar sólo un par de labios, a desear sólo una piel y a amar un sólo corazón... aún no aprendo que mi mente no va con esta sociedad que asfixia y corrompe a la vez; que juzga y mata... que enferma... que llora y sufre por los mismos tormentos que ella misma ha causado...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario